¡¡Mamá relájate!!

Publicado por Chic en Consejos, Editorial, Mamá, Salud 14 Sep 2015

Es cierto, cada día el estrés aumenta y entre preparar el desayuno de tus hijos, llevarlos a la escuela, ir al trabajo, sacar pendientes, hacer el súper, cocinar, ayudarlos con la tarea y cualquier otra actividad que quieras añadir, te queda poco o nada de tiempo para respirar.

Contrario a lo que piensas no necesitas gastar una fortuna para irte a un spa, con modificar algunas cosas de tu rutina podrás lograr momentos de tranquilidad, ¿lista?

relax

Crea tus sesiones de relajamiento

En 20 minutos

Escoge una parte en casa para convertirla en tu espacio de descanso y pide que no te molesten. Genera un ambiente tranquilo, cierra las cortinas, acomódate y…

Respira lenta y profundamente. No sólo lo hagas con el tórax, enfócate en tu estómago

Identifica y relaja todos los músculos del cuerpo. Inicia por la cara y baja al cuello, los hombros, el pecho, debes percibir una sensación de bienestar

Ahora por turnos, sostén y relaja:

Cara. Arruga el entrecejo, eleva las cejas, frunce los labios y haz muecas

Mandíbula y cuello. Aprieta los dientes, afloja la mandíbula y después lleva la barbilla al pecho

Hombros. Súbelos hacia tus orejas

Brazos. Cierra el puño, muévelo hacia el hombro y haz presión con todo el brazo, cambia al otro lado

Tórax. Saca el pecho

Estómago. Súmelo

Parte inferior de la espalda. Inclínate y estírate hacia atrás, hasta formar un arco

Nalgas. Apriétalas

Muslos. Júntalos

Pantorrillas. Estira los dedos de tus pies hacia tus rodillas

Pies. Ponte “de puntas”

Si notas que estás pensando en otra cosa vuelve a la respiración.

Revisa una vez más que cada parte de tu cuerpo esté relajada e imagina una escena tranquila. La playa, una silla frente a la chimenea, una lluvia intensa, concéntrate en los detalles

¿Qué ves a tu alrededor?, ¿a qué huele?, ¿qué escuchas? Por ejemplo, si estás cerca del mar, ¿cómo se siente la arena bajo tus pies? ¿Percibes algún sabor?

Sigue respirando profundamente y repítete lo cómoda y segura que estás

Tómate unos minutos más para disfrutar la sensación

Cuando estés lista, mueve suavemente las manos y los pies y regresa con calma al espacio donde estás sentada

Abre los ojos y espera hasta estar completamente alerta. Notarás el cambio luego de terminar el ejercicio

En plena conciencia, sigue complaciéndote con tu estado y procura mantenerlo

Es normal que al principio no te concentres pero al practicarlo mejorarás tu técnica y encontrarás los métodos que más se adapten a tus gustos.

En 10 minutos

Siéntate y ponte cómoda. Si traes ropa ajustada, desabróchala y cierra los ojos

Intenta aclarar tu mente y relaja todos los músculos como en el ejercicio anterior

Enfócate en tu brazo derecho y repite: “Mi brazo derecho se siente pesado y caliente”, dilo tantas veces como sea necesario hasta que así lo percibas

Una vez que lo logres, continúa con todo el cuerpo, yendo de la cabeza a los pies

Puedes alternar ambos ejercicios y crear tu propia rutina. Mientras más lo hagas, más pronto sabrás qué te funciono.

¡Riete mucho!

Está comprobado que al hacerlo, tu cerebro –particularmente la hipófisis– segrega endorfina, la llamada hormona de la felicidad que manda señales analgésicas y calmantes a todo tu organismo y reduce el estrés y el dolor, así que a reír.

Además, soltar unas buenas carcajadas es un excelente ejercicio de respiración que por ende, mejora tu ventilación pulmonar brindándote una sensación de ligereza que puede durar varias horas.

Encuentra tu ritual

Cada quien disfruta y se relaja diferente. Intenta varias opciones y cuando sepas cuáles son tus favoritas, no pierdas la oportunidad de realizarlas al menos dos veces por semana, algunos ejemplos:

 

Siente el aire fresco

Escucha música clásica (o tu favorita)

Apaga la tele

Huele tu fruta predilecta

Ve tus fotos preferidas

Baila como quieras

Sonríe, sonríe, ¡sonríe!

relax2

Etiquetas: , ,

Escribe un comentario